|
Escrito por Rosendo Fraga - http://www.nuevamayoria.com
|
Con la cuestión Malvinas, por primera vez desde el conflicto de las papeleras, un tema de política exterior adquiere impacto interno. El gobierno argentino ve en el conflicto desatado por el inicio de la prospección petrolífera en torno a las islas, por parte de empresas británicas, la oportunidad de plantear como prioridad un tema de interés común a todas las fuerzas políticas y dejar en segundo plano las diferencias internas, en momentos que la situación política del oficialismo se ha tornado difícil, tanto en el Congreso como en la Justicia -las causas por corrupción abiertas contra el Gobierno superan ya el medio centenar- y la opinión pública.
Por esta razón, el gobierno argentino esta dispuesto a escalar el conflicto en el plano diplomático, como lo muestra la presentación realizada ante la Cumbre de países de América Latina y el Caribe que se realiza en Cancún. Pero se trata de un conflicto riesgoso, dado que la historia muestra que las crisis suelen escalar por error de cálculo. El Decreto del gobierno argentino que impide el paso por aguas argentinas de buques que viajen a las islas, plantea una situación compleja. Si Argentina lo hace cumplir, utilizando para ello la Fuerza -la Prefectura en primer lugar y la Armada en segundo término-, corre el riesgo de militarizar el conflicto. Si no lo hace, puede terminar convalidando la situación de hecho generada por los británicos. Mientras tanto, el Reino Unido quiere dar señales claras de que se mantendrá firme, en momentos que el 58% de su opinión publica apoya el envío de más buques de la Royal Navy para reforzar la base militar de Malvinas. CONTINÚA EN EL POST ORIGINAL
|
Our task is to&nb...
As an 2012 cheap&...
Thank you very mu...
que afortunado er...
In an image ...