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Escrito por Mauro Viale - www.infoexclusivo.com
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Los jueces se enojan porque el gobierno los acusa de deliberar rápidamente a los sospechosos, procesados y condenados. Esta vez tiene razón el gobierno, pero también paga por conocer su propia idea sobre el desorden normativo que él mismo ha generado. Parece que la presidente y su marido ignoran sus conductas como cabezas de la sociedad.
Esas conductas son imitativas, al igual que todas las que generan los líderes buenos, malos, los referentes de los medios etc. Nada es inocente en la vida de aquellos que están en la fantasía de la gente.
Con sólo repasar “Para leer el Pato Donald” de Dorfman-Mattelart cualquiera puede entender la ideología de los hechos y su influencia. El Pato Donald es cuestionado por su vida superflua, asexuada,
apenas sostenida por el tío patilludo millonario y avaro, etc. Ha provocado a lo largo de la historia del comic una penetración profunda en la conciencia infantil, igualada luego por la enseñanza de los Mupetts y superada por los poderosos Batman y Superman. Todo ello se puede medir, aunque no científicamente.
Vale el paralelo. Este gobierno repiqueteó conceptos varios sobre el desorden social sin saber lo que hacía confundió certeza o certidumbre con pequeñas definiciones seudo ideológicas. Cree que hay infantilmente, cositas de izquierda o de derecha y eso no es verdad. La transformación social desde el Estado tiene que ver con los medios de producción, pero eso es muy difícil de cambiar en un país golpeado como en la Argentina. En especial, del día a la noche, los cambios grandes necesitan tiempo de adaptación o se pagan con sangre.
Por ahora el precio es el desorden normativo que lleva a un caos, en el que todos los delincuentes aprovechan la ventaja. Los jueces no quieren problemas. Lo único que falta es que se enojen. LINK AL POST ORIGINAL
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Pedirle perdon,il...
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